jueves, 4 de junio de 2009

COMENTARIO: EL NUEVO CONTRATO SOCIAL...

Yo pienso que este nuevo contrato social que inconscientemente firmamos y hacemos realidad todos los días al no hacer nada es una verguenza para todo el género humano al ser tan despresiables con la vida de los demás sin hacer nada para ayudarlos, simplemente nos quejamos sin participar activamente en una solución.
dejamos que esta sociedad consumista nos absorba lentamente sin dejarnos pensar en las personas con menos oportunidades y que nosotros mismos nos estamos llevando a la autodestrucción no solamente de nuestras vidas, sino, tambien da la humanidad entera que al parecer no tendrá un buen futuro, porque cada vez nos volvemos más fríos e insensibles.
Es una opinión constructiva y una invitación a que todos hagamos algo por el mundo que se está cayendo en pedazos.

miércoles, 29 de abril de 2009

La HiStOrIa De LaS cOsAs...

Es deprimente darse cuenta de que las cosas que consumimos diariamente son producto de una explotación a la tierra y hasta humana. Nuestra vida gira en torno a ir de compras, trabajar para poder pagar, llegar a casa cansados a ver televisión en donde se hace presente la publicidad que nos impulsa a volver a ir de compras para sentirnos bien y es entonces cuando esto se vuelve un círculo vicioso que cada día se combierte en un obstáculo para las cosas verdaderamente importantes en nuestras vidas como lo es nuestra familia y nuestro propio bienestar.
Nuestra vida se ve regida por la inconformidad,el deseo incontrolable de innovación, la imagen, la apariencia, etc, además de que los productos son hechos para que en poco tiempo sean inútiles y tengamos que volver a comprarlo. Esto es en lo único que pensamos sin darnos cuenta de que nos estamos destruyendo poco a poco nosotros mismos. Solo consumimos y consumimos y hacemos mas basura.
Cuando compro algo no me pongo a pensar todo el proceso de producción que tuvo, simplemente lo consumo, porque el hombre siempre va orientado a satisfacer sus necesidades sin ningun limite sin interesarle siquiera que muchas veces malgastamos habiendo tantas personas nacesitándolo.
Mi invitación es a conciéntizarnos de que debemos colaborar individualmente y con compromiso.

jueves, 23 de abril de 2009

AnALiSiS:El MuNdO eN QuE vIvImOs...

Este video nos muestra la cruel y dura realidad que estamos viviendo. Muchas veces en nuestras casas ni nos damos cuenta de lo que pasa fuera y no participamos activamente por la solución de los problemas que afectan a nuestra tierra. Los medios de comunicación nos manipulan con la gran demanda y oferta de bienas y servicios en un mundo que se vuelve cada día mas consumista.
Reflexionando sobre la situación nos damos cuenta de que la codicia es el ideal que mueve a todo el sistema y que ninguna guerra es humanitaria, ni democrática, ni justa, ni legal, detrás de ellas se esconde un interés económico que solo favorece a un pequeño porcentaje de la población. Porque los únicos que salen ganando son los que fabrican y venden armas los demás somos perdedores.No hay justificación para que millones de personas mueran en el mundo a causa del hambre, la pobreza y las enfermedades.
Esto me sensibiliza y me concientiza de que definitivamente hay que hacer algo, pero lo que necesitamos es la unión de todos y un compromiso personal, una transformación en el sistema de valores y un cambio en la visión del mundo para que erradiquemos definitivamente este montruo que nos ataca.

DANIELA LAGOS

miércoles, 22 de abril de 2009

InTeRcEpCiOnEs DeL dAs...

OPINIÓN DE SEMANA
Edición #1400-28 de febrero 2009
POR ALFREDO RANGEL

En una publicación del jueves 26 de febrero de 2009, El presidente Álvaro Uribe anunció que el DAS ya no podrá realizar acciones de inteligencia que impliquen interceptación a personas, sin presentarle sus planes previamente a la Policía, y será ésta la que opere los equipos de grabaciones, aunque tambien ha tenido escándalos por interceptaciones ilegales.
Leyendo un artículo de opinión "chuzadas" por Alfredo Rangel publicado el 28 de febrero de 2009, puedo concluir que el DAS no debería de hacer estas interceptaciones, deben concentrarse en sus funciones de inteligencia y cumplirlas legalmente
Se debe castigar a los responsables de las grabaciones ilícitas y debe acabarse definitivamente la impunidad de los agentes porque esto solo sostiene el delito, además los medios de comunicación muchas veces con buenas intenciones democráticas divulgan algunas de estas interceptaciones y agravan el problema. La libertad de prensa no puede ser una libertad absoluta.
Estoy de acuerdo con él en lo que plantea de prohibir la divulgación de las intercepciones legales e ilegales, telefónicas y de correos, es importante porque esto permitiría proteger las investigaciones de las autoridades, proteger la intimidad de los ciudadanos, etc.

DANIELA LAGOS

miércoles, 18 de febrero de 2009

UN APLAUSO
Por: Antonio Caballero

Un aplauso. Está muy bien que por fin los más altos representantes del Estado empiecen a reconocer lo que desde hace decenios un general tras otro, un ministro de Defensa tras otro, un presidente tras otro, han negado en redondo: que las Fuerzas Armadas cometen excesos. Torturas. Detenciones que terminan en la desaparición de los detenidos. Ejecuciones extrajudiciales. Crímenes de guerra. Hay que felicitar al presidente Uribe, al ministro Santos, al general Padilla, por su decisión de pasar a retiro a tres generales y siete coroneles (y otros tres más hace ocho días), más una docena de oficiales y suboficiales de menor rango, por los infames "falsos positivos" con decenas de muertos denunciados en las últimas semanas.
Está muy bien que se empiece a limpiar el Ejército (y la Policía, y el DAS), y ya iba siendo hora: sólo falta un año para que venza la reserva de siete que establecieron al alimón el presidente saliente Andrés Pastrana y el entrante Álvaro Uribe ante la Corte Penal Internacional, blindando al Estado colombiano frente a las responsabilidades por crímenes de guerra durante el tiempo que según su cálculo optimista tomaría derrotar a la subversión en Colombia.Está muy bien que los crímenes se reconozcan. Y que se acepte por primera vez que no se trata de actos aislados de "elementos descorregidos", de "manzanas podridas", de "ovejas negras" que no entrañan responsabilidad institucional ni política de sus superiores, sino que, por el contrario, la comprometen tanto por omisión como por acción. Pero la necesaria limpieza del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea, de la Policía, del DAS, de todos los organismos secretos del Estado, habrá que repetirla una y otra vez, indefinidamente, mientras no cambien de verdad las convicciones profundas de los militares que hacen la guerra y de los civiles que la ordenan desde el poder político. La convicción profunda, reforzada además por el adiestramiento y el ejemplo recibidos de los Estados Unidos, de que todo vale en la guerra contra la subversión, hoy llamada narcoterrorista; ayer, comunista; antier, bandolera. De que valen el asesinato y la tortura, la desaparición forzada, la expulsión, porque el enemigo no merece respeto.Todo vale porque la vida no vale nada. La de los demás: esos, literalmente, desechables que constituyen el grueso del pueblo colombiano (y que hay que distinguir, claro, de los llamados "colombianos de bien"). Los desechables se pueden desechar. Usar y tirar. Eliminar cuando ya no sirven. Intercambiar. Pueden ser usados indiferentemente como guerrilleros o como paramilitares, como sicarios de la mafia o como mensajeros de moto o como desempleados o como subempleados o como reinsertados o como votantes cautivos o como víctimas de los "falsos positivos militares". Su vida real no importa, salvo desde el ángulo de la estadística. Por eso puede el coronel Plazas Vega, aquel que "defendía la democracia, maestro", decir que los cadáveres de los desaparecidos de la cafetería del Palacio de Justicia están donde no están, y tiene que salir Medicina Legal a desmentirlo. Ah, ¿eran otros muertos? Da lo mismo.Para saber si los pases a retiro de unos cuantos oficiales significan que de verdad está cambiando esa convicción profunda de que hablo hay que ver si son seguidos de algo más: de juicios, de condenas. Pues la desaparición forzada, que trabajosamente fue por fin tipificada como delito en el año 2000, no ha tenido en los siete años transcurridos desde entonces ningún acusado, ningún procesado, ningún condenado, pese a que sigue afectando a unas quinientas personas cada año. Y la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada, firmada por el gobierno de Colombia en septiembre de 2007, no ha sido ratificada todavía. Y en la discusión que se adelanta en el Congreso sobre la Ley de Víctimas, el gobierno y sus parlamentarios leales se rehúsan obstinadamente a reconocer como víctimas del conflicto (y a reconocer que hay conflicto) a las que lo hayan sido de los agentes del Estado: soldados, policías, detectives del DAS. Como si no existieran.Todavía falta, pues. Y no sólo porque la lucha por la verdad y la justicia sea una lucha interminable que nunca se puede dar por ganada del todo, sino porque el reconocimiento hecho esta semana por los más altos representantes del Estado sobre sus culpas parece insuficiente todavía, apenas de labios para afuera. Así, al presidente Álvaro Uribe se le escaparon dos expresiones reveladoras al hacerlo. Una fue la de que los desaparecidos habían sido "ajusticiados" por el Ejército. La otra, la de que con sus masacres, de Guaitarilla a Soacha, los militares "nos hacen quedar mal". "¿''Ajusticiados" los asesinados? ¿Y simplemente "queda mal" quien secuestra a alguien para matarlo y presentar su cadáver como un "positivo"? En los dos casos, las palabras del Presidente se quedaron algo cortas.Pero bueno: es un comienzo. Que sigan por ahí. Y, de nuevo, un aplauso.

COMENTARIO...

Para quién? A mi me parece que este caso de las fuerzas armadas que cometen excesos(torturas,desapariciones forzadas,asesinatos,entre otros) al momento de "hacer justicia", no es de merecer un aplauso.Sin embargo comentan que altos funcionarios empiezan a limpiar el ejército(policía y el DAS) y que los crímenes se empiezan a reconocer, pero de qué sirve esto si cada vez se debe seguir limpiando más, mientras no cambien las convicciones de los militares y de los civiles que ordenan desde el poder político, además los falsos positivos no son cosa del momento actual, vienen desde hace décadas. Grave, pero eso no significa que haya que rendirse ante la guerrilla o entregarles el país otra vez. Una paz seria necesita una guerrilla más débil y un estado fuerte, no al contrario.
Que paguen todos los responsables de los miles falsos positivos que cometen a diario las fuerzas militares en colombia, porque frases como "Todo vale porque la vida no vale nada" son frases que recaen sobre la gran masa colombiana llamada "desechables" un nombre realmente vergonzoso , para personas que supuestamente están en un país democrático y se proclama la igualdad de derechos en donde el más importante es LA VIDA.

DaNnY lAgOs
FALLAS,LUNARES Y OREJAS
Por: Héctor Abad Faciolince

LAS PALABRAS QUE ESCOGEMOS PARA hablar sobre cualquier asunto no son neutras ni son siempre inocentes. Al usar una expresión en vez de otra, lo que estamos revelando es una actitud mental, bien sea de censura, de complacencia, o bien, como en el caso que voy a analizar, un intento por disminuir y casi minimizar la gravedad de los hechos.
La revista Semana, en su edición virtual, señala que el presidente Uribe les dio “otro jalón de orejas a los militares”. El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, habló de “lunares” que no manchan por entero a la institución militar. Y el ministro de Justicia, Fabio Valencia Cossio, declaró que hubo “fallas cometidas por algunos miembros de la Fuerza Pública”.
“Fallas, jalón de orejas, lunares”, esas son las expresiones que se usan. Tengan en cuenta que, en los tres casos, estamos hablando de crímenes atroces, es decir, de la desaparición, y posterior asesinato, de algunos jóvenes inocentes de Soacha y otras poblaciones o barrios pobres del país. Pero el lenguaje que emplean para comentar el castigo a semejantes crímenes, es el mismo que usaríamos para reprender, casi con simpatía, la indisciplina o las picardías de un grupo de niños en la escuela: jalarle las orejas por sus fallas a uno de los lunares de la clase.
Naturalmente la purga de 27 oficiales y suboficiales es mucho más que un “jalón de orejas”, es una echada del colegio. Pero aunque la medida le dé una buena señal al Ejército, es insuficiente. Ante todo, no sabemos si todos los oficiales destituidos están implicados en esta masacre de jóvenes, o si entre ellos se aprovecha la ocasión para sacar oficiales por otros motivos inconfesables; se debería decir con claridad cuáles de estos militares, y en qué medida, están involucrados en el plan macabro (estilo neo-nazi) de “limpiar” los barrios de drogadictos, homosexuales, retrasados mentales o simples inconformes, mediante la carambola a dos bandas de engañarlos, alejarlos del sitio, y luego presentarlos como subversivos muertos en combate.
Esto es atroz y no se resuelve con una simple destitución de militares. Habría que revelar la verdad completa de los llamados “falsos positivos” (otro eufemismo del lenguaje para no hablar de terrorismo estatal), pedirle perdón a todo el país, y reparar a las víctimas (y cuanto antes, no dentro de quince años cuando lo ordene la Comisión de Derechos Humanos de la OEA). Está bien que Uribe, al fin, les hable duro a los militares, la institución más mimada y mejor financiada durante sus dos gobiernos, y que destituya a unos cuantos.
Pero debería al mismo tiempo, como señalaba Rodrigo Uprimny en estas mismas páginas, comprometerse también con el apoyo al proyecto de ley que busca dar reparación a las víctimas de los agentes del Estado. Es imperdonable que el Gobierno se oponga a una medida que es obvia en un país donde muchas veces ha sido el Ejército (en alianza con los grupos paramilitares, o con los narcos) el que ha cometido actos de una sevicia inaceptable contra la población civil.
Cuando salieron a relucir los falsos positivos de Soacha, el Gobierno quiso tapar el escándalo inflando en los medios el crimen de un niño secuestrado y asesinado por su padre. Antes, cuando el Polo citó al ministro Santos para un debate sobre el premio a los militares por matar falsos subversivos, hace años, se dijo que esas denuncias no eran más que calumnias de la oposición. Ahora resulta que no lo eran; las calumnias acabaron siendo verdades, y los falsos positivos deberían tener otro nombre: crímenes atroces más que homicidios simples. Ahora todos los ciudadanos tendremos que responder, con los impuestos, para pagar millonarias y justas indemnizaciones a las víctimas. Ojalá los militares implicados participen también con su patrimonio. Y ojalá estas destituciones no se queden en mera propaganda, “jalones de orejas, fallas menores y pequeños lunares” de una institución intocable y ejemplar.

COMENTARIO...
Estas palabras son utilizadas en un intento por disminuir y casi minimizar la gravedad de los hechos.Se habla de lunares orejas y fallas como si no fueran cosas realmente graves contra personas inocentes: drogadictos,homosexuales,etc., que cometen algunos miembros de la fuerza pública con una ideología casi neo nazi de "limpiar" los barrios y luego presentarlos como subersivos muertos en combate.
Son crímenes atroces que no tienen ninguna justificación, me parece bien que Uribe haya destituido a algunos militares y también estoy de acuerdo en que además debe comprometerse a dar reparación a las víctimas.Aún asi me sigue pareciendo definitivamente horrible esta situación que no acaba y que entre todos se tapan, para que el pueblo no sepa las atrocidades.Por esto los que nos enteramos lo mínimo que debemos hacer es comunicarlo a los demás para concientizar de que la situación es muy grave; porque lo único que hacemos al enterarnos es quejarnos, debemos participar activamente en la solución y comprometernos todos con el problema en cuestión, porque este no es el único en nuestro país.

DaNnY lAgOs